miércoles, 4 de marzo de 2015

El gesto cercano del Papa Francisco con un Obispo de Libia tras masacre de 21 coptos

El Papa Francisco saluda a un Obispo de Libia. Foto L'Osservatore Romano
El Papa Francisco saluda a un Obispo de Libia. Foto L'Osservatore Romano



VATICANO, 03 Mar. 15 / 11:14 am (ACI/EWTN Noticias).- “Quisiera saludar, en particular, la valentía, la fe y la perseverancia de los obispos de Libia, así como a los sacerdotes, las personas consagradas y los laicos por permanecen en el país a pesar de los diferentes peligros. Son auténticos testimonios del Evangelio”, dijo el Papa Francisco a los obispos de la Conferencia Episcopal del Norte de África (CERNA), que agrupa a las diócesis de Marruecos, Argelia, Túnez y Libia, en ocasión de la visita “ad limina apostolorum”.
Como parte de su reconocimiento y solidaridad para con los libios luego de lamasacre de los 21 cristianos coptos egipcios decapitados por los terroristas islámicos hace unos días, el Santo Padre saludó afectuosamente al Vicario Apostólico de Benghazi (Libia), Mons. Sylvester Carmel Magro.
Actualmente en Libia solo hay dos obispos. El otro es Mons. Giovanni Martinelli, Vicario Apostólico de Trípoli, quien hace unos días dijo: "¡debo permanecer! ¿Cómo dejo a los cristianos solos?”, ante la amenaza de que el Estado Islámico (ISIS) tome el control del país y siga decapitando cristianos, tal como hizo con los 21 egipcios coptos.
“Les agradezco vivamente -dijo el Santo Padre- y los animo a todos a que prosigan con los esfuerzos para contribuir a la paz y a la reconciliación en toda la región”.
“Reciban a todos amablemente y sin proselitismo”, les aconsejó y promuevan el diálogo ecuménico e interreligioso con el Islam, para contribuir “a un mejor conocimiento mutuo”, ya que “el desconocimiento” es “la fuente de tantas incomprensiones e incluso de enfrentamientos”.
Francisco les recordó también que la educación es el "antídoto más eficaz contra cualquier forma de violencia".
"Es la educación al descubrimiento y la aceptación de la diferencia como riqueza y fertilidad", precisó.
El Pontífice llamó al diálogo interreligioso, sobre todo con el islam, y elogió al Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos (Pisai), que este año celebra su quincuagésimo aniversario.
"Hay que sostener y servirse de esa institución tan necesaria, para impregnarse de la lengua y de la cultura y profundizar un diálogo en la verdad y el amor entre los cristianos y los musulmanes".
El Papa también se refirió a la vida religiosa en una región, África del Norte, que ha tenido los testimonios de figuras históricas como Cipriano, Agustín y Charles de Foucauld, además de “aquellos religiosos y aquellas religiosas que han dado toda su vida a Dios y a sus hermanos hasta el sacrificio de sus vidas”.
“A ustedes les toca desarrollar esta herencia espiritual, principalmente entre sus fieles, pero también abriéndola a todos. Me alegro, por lo tanto, al saber que en estos últimos años diferentes santuarios pudieron ser restaurados en Argelia”.
El Santo Padre también recordó la alegría que representa la llegada de “nuevos discípulos, compartiendo con sus compatriotas la preocupación por la edificación de una sociedad cada vez más fraterna y abierta, mostrando que todos son hijos de un mismo Padre”.