viernes, 7 de febrero de 2014

LAS PUERTAS DE LA DESESPERACION

                           

Una vez más tenemos que asistir de nuevo a la imagen de gente desesperada que arriesga su vida por intentar buscar un futuro mejor, una vez más 400 inmigrantes sub-saharianos, seres humanos, intentaron saltar la valla que separa la frontera de Marruecos y Ceuta para intentar entrar en nuestro país. Es una vergüenza que en pleno siglo XXI aun no se hayan creado protocolos de actuación para recibir a toda esta gente que sale de sus países, dejando atrás una vida, una casa una tierra y una familia, aunque algunos la perdieron en las guerras que se libran en estos momentos por oriente medio.

¿Alguien se ha preguntado cual sera el nivel de desesperación de estas personas, para jugarse la vida de este modo? ¿Alguien de los  que esta en su mano tomar medidas, va a decidirse actuar de una vez por todas?...

No me vale  mirar a otro lado, mientras se dejan actuar a sus anchas a mafias,  y a redes que cobran a precio de oro un rincón en una lancha de juguete y aun peor
A menudo el precio a una muerte segura.

Quien esta consintiendo que esto ocurra debería tener un poco de cargo de conciencia. Las Naciones Unidas deben intervenir en defensa de los derecho Humanos, es cierto que no podemos abrir las fronteras alegremente, pero hay que buscar alguna solución para que estas personas no se jueguen la vida en busca de una oportunidad, al menos, que puedan salir documentados  y dignamente.

Ayer como tantas veces lo intentaron por tierra y por mar, muchos de ellos dejaron sus vidas en las olas por ahogamiento hipotermia...como tantas veces las dejan colgados de una verja....

Las técnicas de disuadir sus intentos, son la violencia, como las cuchillas, los disparos al aire, y  asi... tantas noches....La cuestion es cerrar herméticamente la frontera sin importar las consecuencias ni lo efectos  que sufren los que buscan una oportunidad en el otro lado.

Sinceramente pienso que se debería  intentar buscar una forma digna de trato a los que huyen de la miseria. Esta gente no llega y saltan, llevan meses y meses esperando el momento y lo intentan una y otra vez  hasta que consigan su propósito o ser un número más en la lista de ahogados...Dejaron atrás una familia, una casa un país, no es fácil dejar todo atrás y salir sin nada....

Esta es la cruña de este siglo, salir de su país entregando su vida a mafias y redes de traficantes de seres humanos que les roban y les abandonan a su suerte y tiene que permanecer escondidos por el monto hasta que intentan salir de un infierno  y llegar a donde creen puede encontrar un futuro.

Son solo seres humanos, no un enemigo a batir y no es ayer y hoy esto ya es “lo de siempre”, hay que diferenciar entre inmigrantes y refugiados que huyen de sus países en guerra, porque en este ultimo caso tienen uno derechos que deben
Hacer valer, es cierto que no tiene papeles muchos de ellos pero otros los tienen
Y son igualmente tratados, quizá por no alzar la voz por temor,

Tenemos las puertas de entrada a Europa cerradas a todo aquel que huye del hambre, miseria, guerras, da igual sean mujeres y niños es lo mismo y por una vez esta Europa encorsetada debería dar una respuesta, que no sean fosos, cuchillas y vallas... hay que buscar soluciones e ir al eje del problema y no recurrir a lo que esta minando de muertos el mediterráneo, cerrando la puerta como única opción.


Europa y la comunidad internacional deben mover el culo y trabajar en una solución y un protocolo que permita recibir a estas personas que huyen de la miseria...Porque NUNCA habrá una valla lo suficientemente alta ni un desafío que frene y detenga la desesperación de quien solo tiene una opción, salir o morir.